– Trump apremia a los republicanos a derogar la reforma sanitaria de Obama.-

Donald Trump insta a los congresistas republicanos a ‎la rápida derogación de la reforma sanitaria de Barack Obama (Obamacare).‎-


(Factoría21).- En una comparecencia pública realizada el pasado martes, según información del NYT, el presidente electo afirmó que “Tenemos que empezar a trabajar. La ‘Obamacare’ ha sido un hecho catastrófico”.

Estas declaraciones del magnate se producen poco después de que congresistas republicanos, partidarios de invalidar la mencionada reforma, hubieran manifestaran dudas respecto a la derogación de dicha ley, no sin antes contar con las medidas transitorias necesarias.

Aún así, el presidente entrante ha exigido una temprana votación para revocar la ley de Obama, a ser posible la próxima semana.

“El reemplazo será muy rápido o simultáneo, muy poco después”, aseguró Trump.

Si dicha derogación resultara tan rápida, el nuevo presidente tomaría asiento en el despacho oval con una de sus principales promesas electorales prácticamente hecha realidad.

Necesidad de acuerdo republicano

El presidente electo de Estados Unidos, el republicano Donald Trump, responde a las preguntas de los medios en Mar-a-Lago en Palm Beach, en el estado de Florida (sureste de EE.UU.), 28 de diciembre de 2016.-

La demanda pidiendo la derogación del ‘ObamaCare’ necesitaría rapidez en el acuerdo entre los miembros de la bancada de los republicanos, quienes en este momento, están en un punto muerto en cuanto a una Ley que remplace a la aprobada por Obama.

El magnate neoyorquino durante toda su campaña electoral, no dejó de insistir en que, de ser elegido presidente, terminaría con la ley de salud de Obama para evitar que el sistema de salud de EE.UU. ‘quedara arruinado para siempre’.

Trump designó el pasado noviembre al congresista republicano Tom Price, como nuevo secretario de Sanidad y Servicios Sociales, conocido por ser un férreo detractor de la “Obamacare”.

Según opiniones de diversos analistas internacionales, el retiro de esa ley dejaría sin cobertura a decenas de millones de personas, lo que agravaría la condición sanitaria de la ciudadanía estadounidense.


Factoría21, Actualidad y Opinión.-